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FIDEICOMISO Y TESTAMENTO ( 2015-05-11 )

EL UNIVERSO

Lunes, 11 de mayo, 2015

Hablemos de fideicomiso y testamento

Un fideicomiso no es una compañía. Es un contrato mercantil mediante el cual el constituyente transfiere, temporal e irrevocablemente, la propiedad de sus bienes a un patrimonio autónomo, intocable, dotado de personalidad jurídica, para que la fiduciaria, cuál es su representante legal, cumpla con la voluntad del constituyente; la cual se expresa en el acto constitutivo o mediante instrucciones escritas. En ese contrato se designan a los beneficiarios que el constituyente considere conveniente, entre los cuales puede estar él mismo.

En el Ecuador se usa la figura del fideicomiso no solo para el desarrollo de nuevos negocios, como es el caso de la promoción de lotizaciones y de urbanizaciones; en muchos casos también se lo emplea para sustituir al testamento, por los indudables beneficios tributarios que este otorga (ejemplo: la transferencia de inmuebles al fideicomiso está exenta de impuestos).

Recordemos que en el caso del testamento, un padre tiene que por ley dejarle el 50% de los bienes, de que él disponga, a todos sus hijos en partes iguales, un 25% para favorecer a uno o más de sus descendientes; y el 25% restante, de libre disposición. Si dispone lo contrario, el testamento es nulo.

Cuando fallece una persona casada o unida, lo primero que hay que hacer es disolver y liquidar la sociedad conyugal o sociedad de bienes en la que a cada esposo le corresponde el 50% de sus bienes. En un fideicomiso, a más de reglamentar la sucesión de una persona, en el caso de que el constituyente sea dueño de varias compañías, es aconsejable establecer la correspondiente política empresarial (ejemplo: ningún beneficiario podrá trabajar en el grupo de empresas del constituyente si no tiene como requisito por lo menos cinco años de experiencia profesional en la rama del negocio de la empresa en la que desea colaborar, o si no ha adquirido un título universitario que lo califique para ese puesto).

La administración de un fideicomiso brinda transparencia en el manejo de los bienes que le pertenezcan, precautelando los intereses de sus beneficiarios. Entre las ventajas de constituir un fideicomiso podemos señalar la seguridad y protección de las partes involucradas, debido a que se estipula anticipadamente la finalidad del negocio fiduciario; cumplimiento estricto de las disposiciones del contrato por parte de la fiduciaria, quien es la administradora del fideicomiso, y quien precautela los intereses de las partes velando por los recursos de su patrimonio autónomo. En la sucesión por causa de muerte de una persona, el proceso de administración y repartición de sus bienes puede tornarse largo y costoso; sin embargo, al constituirse un fideicomiso, se puede de manera legítima planificar el traspaso de bienes del causante a su familia, evitando así un proceso sucesorio que en algunos casos termina enemistando a las familias.

En fin, el contrato de fideicomiso tiene innumerables ventajas frente al testamento, debido a las cuales su constitución en nuestro país y no se diga en el extranjero, se ha incrementado notablemente. (O)
Miguel Macías Carmigniani,
Abogado, Guayaquil

 


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